Escrito por Roberta Casely
Como muchas de vosotras que lo habéis vivido, éste es uno de los procesos más importantes en una boda y uno de los elementos que mayor interés genera alrededor de la misma. Para una novia, como protagonista (junto al novio) del enlace… ésta es una decisión “vital”.
Hoy voy a daros unos cuantos consejos para que apliquéis en la búsqueda de vuestro vestido de novia para que el proceso os sea más sencillo…
-Este proceso debe empezar como mínimo 6 meses antes de la boda, pero lo recomendable para ir con tiempo son unos 9 meses. Tener en cuenta que puede costaros encontrar el modelo adecuado, así que cuanto más previsoras seáis mucho mejor. Os dará tiempo de hacer alguna prueba de vestido más, aunque normalmente se establecen 3 pruebas de vestido. También depende de si el vestido os gusta tal como viene y simplemente tienen que ajustar ancho y bajo o queréis haceros un vestido “a medida” por lo que puede tardar algo más el proceso.
-Si tenéis muy claro vuestro estilo, una muy buena opción es coger algunas referencias en webs y revistas de novias y en la misma tienda os podrán enseñar modelos similares con corte parecidos y os ofrecerán lo que creen que os pueda sentar bien a vuestro tipo y estructura corporal.
-Si estáis totalmente perdidas, lo que debéis hacer es probaros todo tipo de estilos (románticos, griegos, de princesa, alternativos…) las chicas de la tienda os asesorarán y vosotras veréis rápidamente qué tipo de vestido os sienta mejor. A partir de ahí es cuestión de encontrar “tu modelo”.
-Os recomendamos que cojáis las citas en las tiendas de novias una cada semana, ya que podéis acabar con la cabeza como un bombo con tanto vestido de novia y os perderéis entre mil estilos. Es mejor asimilar lo que has probado y analizarlo días después, evitando emborracharnos entre telas y tules.
-Otro consejo importante es saber rodearte bien para este proceso. Las personas imprescindibles que deben acompañarte a todas las citas son tu madre y tu mejor amiga. Tu hermana también es un básico. No es recomendable que llevemos a más de 3 personas ya que cada una tiene una opinión y nos liarán y nos pondrán más nerviosas. No queremos convertir en un gallinero un cuartito de tamaño limitado en el que el mayor espacio lo ocupa un vestido. No nos engañemos, vuestra abuela o la tía de pueblo poco podrá ayudaros en cuanto a esta elección, ellas siempre os verán guapas y la mayoría no tienen el gusto muy “actualizado”. Si os hace ilusión que vuestra abuela o suegra os vea antes de la boda (aunque yo soy partidaria de guardar el secreto del vestido…) las invitáis a la segunda o tercera prueba, cuando ya tengáis vuestro vestido elegido. Sed prácticas y elegir a gente de confianza y con flexibilidad para amoldarse a vuestra agenda de citas.
-Cuando vayáis a la tienda, os probarán normalmente entre 3 y 6 vestidos, ¡no más! El motivo es para evitar la “borrachera” de vestidos que antes comentaba… La idea es que miréis el catálogo o la colección y escogáis los que creáis que más os gustan o mejor o sienta. Es muy importante escuchar a la encargada o asesora de la tienda ya que ella conoce los vestidos mejor que nadie y sabe cuales vistos no llaman la atención y puestos son una maravilla. Nunca rechacéis uno de estos consejos, son muy útiles sobre todo si no tenéis claro el estilo.
-Nunca digáis que no a probaros un vestido. Son 5 minutos y quizás ése era tu vestido y nunca lo sabrás. A no ser que el patrón del modelo claramente juegue en contra de tus formas, ¡cosa que no ocurrirá si estás en manos de profesionales! Por ejemplo, que seas ancha de arriba o tengas mucho pecho y te ofrezcan un palabra de honor. Siempre te ofrecerán los cortes que mejor te sienten según tu figura.
-Si en la primera cita no encuentras tu vestido, no te agobies. Tu vestido es único para ti, así que tarde o temprano os encontraréis.
-Cuando salgáis de las citas, id a tomar un café con tu madre y tu amiga o hermana. Podéis comentar todos los vestidos y entre todas podréis sacar más ideas, ver lo que funciona y lo que no y poco a poco ir descubriendo tu gusto. No hay nadie más sincero que tu madre y tu hermana/amiga. Si te queda mal te lo dirán y si creen que no es tu vestido también. Podrán aconsejarte, pero ten claro que TÚ eres la que debe tomar la decisión y debes estar segura de que es ése. Tendrás que sentirte cómoda, a gusto y la más guapa. Entonces será cuando lo tendrás claro y sabrás que lo has encontrado!
-Si creéis que habéis encontrado el vestido definitivo, para aseguraros, seguid mirando otros vestidos. Eso os ayudará a cercioraros de que es “vuestro” vestido ideal u os hará tener dudas, cosa importante ya que os daréis cuenta de que tenéis que seguir buscando porqué ese vestido no os lo da todo.
-Cuando os interese un vestido, cuando os despidáis, le preguntáis a la persona cuál es el precio y ella amablemente oslo escribirá en una tarjeta/carpeta. Si existe alguna posibilidad de descuento o de que os hagan un precio especial no dudéis que os lo hará saber. En las casas de moda no funciona lo de “¿si me llevo el velo me regalas los guantes?”. Chicas, os ofrecerán las facilidades de pago posibles…pero no regatéeis, ¡¡no es un mercadillo!!
-Cuando, por fín, tengáis vuestro vestido, es el momento de elegir los complementos, como por ejemplo la lencería (muy importante probarla antes junto con el vestido). Lo primero será el corsé y los zapatos, para que así puedan ajustar el ancho y el bajo del vestido tal y como lo llevaréis en el gran día. Después buscaréis el velo que mejor te siente y pegue con el estilo del vestido, así como broches, guantes, joyas, etc… que lo dejaremos para lo último. Si contáis con una estilista para vuestro gran día, es importante que la invitéis a una de las pruebas del vestido, para que ella pueda ir viendo el estilo y pensar el tipo de peinado y maquillaje que elegirá. De esta manera podrá darte nuevas ideas que quizás tu no contemplabas.
-Es importante, sobretodo, que la última prueba la hagas dos o tres días antes de la boda, para que puedan ajustártelo al máximo si te has engordado o adelgazado en los últimos días, y si hay algo que corregir puedan tener un margen de un día de emergencia para solucionarlo.
-Es importante mantenerse un poco en el peso durante los meses previos. No es bueno engordar pero tampoco adelgazar, ya que costará mucho más que te ajusten el vestido si cada vez tienen que ponerte tela o quitarte.
Espero que estos consejos os sirvan a la que os encontráis en esta apasionante búsqueda y a las que ya la habéis finalizado seguro que os ha hecho recordar momentos muy bonitos y divertidos. Cuando vuestra madre se emociona al veros con el velo, cuando un vestido de volantes os queda fatal y os entra el ataque de risa, cuando alguna se ha tropezado bajando de la tarima en la que os suben…
Fotos: Rosa Clará
Besos,










Ponte en contacto
