Lunes 23 Enero 2012 08:00
Escrito por Roberta Casely
Hoy quiero enseñaros una Boda Rosa Clará con una novia preciosa. Ella es Estefanía, y eligió un espectacular modelo nuestro para el día de su boda. Ella apostó por él y ganó, ya que con un cuerpo y estilo como el suyo, era imposible no triunfar con el look que eligió. Para mi no es una novia convencional, por eso le pedí las fotos de su boda, a ver si a vosotras/os os gusta tanto como a mí!
-¿Dónde y cómo te pidió la mano?
Fue el año pasado en diciembre, durante un viaje de esquí con nuestros mejores amigos en Andorra. Él lo tenía todo preparado y, esta vez, yo no me enteré de nada.
Después de casi nueve años juntos y dos viviendo con él, no habíamos hablado de matrimonio y, aunque debo reconocer que a mí me hacía ilusión, nunca me había planteado casarme (al menos a corto plazo).
Fue uno de los días más especiales e inolvidables de mi vida. Cuando terminamos de esquiar, me llevó a un restaurante a pie de pistas con unas vistas espectaculares. Nada más sentarnos, empezaron a sonar nuestras canciones (él había hablado con el dueño el día anterior). Entonces me regaló una pulsera y cuando no esperaba más sorpresas sacó una cajita con mi anillo de compromiso. Después vinieron los demás y brindamos todos juntos. Fue un día increíble y compartirlo con mis amigos, con la gente que quiero, no puedo ser más emocionante.

-¿Dónde te preparaste para el gran momento?
En casa de mis padres. A pesar de vivir juntos, el día anterior a la boda apenas lo vi. Quería estar con mis hermanos y con mis padres y disfrutar mis últimas horas de soltera junto a ellos. Además, mi madre lo tenía todo organizado en casa y para mí era especial prepararme para ese momento en la casa donde he crecido.




-¿Cómo encontraste tu vestido Rosa Clará?
Yo creía tener claro la clase de vestido que quería llevar pero el que elegí no tenía nada que ver con él. Estuve dos días enteros probándome trajes de varias firmas. En Rosa Clará elegí siete modelos del catálogo que me gustaban y Carmen, de la tienda de Alicante, me trajo los que yo había elegido y uno que ella pensaba que me gustaría, el modelo Edith (que no tenía nada que ver con lo que yo tenía pensado). Cuando lo vi no me llamó la atención pero cuando me lo probé me enamoré de él, era mi vestido. Desde aquí aprovecho para darle las gracias a Carmen, por lo cariñosa y simpática que es y porque haber elegido “mi vestido” se lo debo en gran parte a ella.




-Y el tocado (si llevabas) ¿de donde era?
El tocado es de Rosa Clara. Es la misma flor que lleva el vestido en los tirantes, de hilo de plata y perlas. Quería un tocado discreto que no desentonara con el vestido.
El velo también es de Rosa Clara. Lo curioso es que siempre me han gustado los velos larguísimos pero al probármelos parecían quitarle protagonismo al vestido, o al menos, no dejaban que se viera la cola tan bonita que tiene; así que le dije a Carmen que lo quería corto y doble, y así lo llevé. Creo que fue muy acertado porque el vestido es espectacular y quería que se viera bien.

-¿Y los complementos que utilizaste? (zapatos, joyas…)
Los zapatos son de Cuplé, de la colección novias. Los pendientes me los regaló mi madre y me encantaron, son redondos de oro blanco con brillantes. Discretos pero muy bonitos, yo nunca llevo pendientes y me hubiera visto rara con unos más grandes. La pulsera me la regalaron mis amigas Amparo, Lourdes, Noelia, Tania y Lorena, a las que quiero muchísimo. Es de swarosvki y tiene una mariposa muy bonita con cierre de brillantes.

-¿Quién te hizo el ramo? ¿Qué flores tenía?
Floristería Domenech, de San Vicente del Raspeig. Me lo regaló mi compañera de trabajo Rosa. Eran rosas de color rosa muy clarito. Quería un ramo muy sencillo y clásico. Creo que quedó muy bonito.

¡¡Pero que guapa es esta niña!!

-¿Te pusiste nerviosa?
Nada, el día de la boda estaba increíblemente tranquila, disfrutando cada segundo Sólo tuve un momento de mariposas en el estómago y nervios cuando íbamos hacia la Iglesia. A mi madre le tocó esa parte, no la vi relajarse hasta que no acabó el almuerzo…


-¿Qué coche utilizaste para ir a la iglesia?
Un coche negro nuevo del mejor chófer que puede tener una novia, mi cuñado Carlos.

-¿En que iglesia se celebró la ceremonia?
Lo celebramos en la Iglesia Transfiguración del Señor, en nuestro pueblo, Ibi. Se trata de una Iglesia terminada a principios del siglo XVII, dónde nos han bautizado a los dos.

-¿Cual fue el momento más emotivo?
Hubo muchos momentos emotivos. Creo que ese día es uno de los más emotivos para todos los novios, pero ver a David esperando en el altar quizás fue el más especial.



-¿Dónde se celebró el banquete?
En el Restaurante La Casona, en el interior de la montaña alicantina. Nosotros somos de un pueblo de montaña y queríamos celebrar el banquete rodeados de naturaleza y con un menú muy de nuestra tierra. Además fuera tiene una zona ajardinada preciosa rodeada de pinos muy altos donde celebramos el baile.


-¿A quien regalaste el ramo? ¿Y los novios?
El ramo de la novia se lo dimos a la hermana de David, a Marisa. No sé si se lo esperaba, pero se emocionó muchísimo. Además hice otro ramo igual que el mío pero con tela del velo alrededor y se lo regalé a una de mis mejores amigas, Lourdes, que celebraba el mismo día el primer aniversario de casada. No podía parar de llorar, fue muy emotivo.
Los novios se los dimos a Ángel y Amparo, dos amigos muy especiales que aún no están casados aunque llevan años juntos, ¡a ver si se animan!


-¿Algún momento especial o divertido que recuerdes?
Momentos especiales hubo muchos, pero recuerdo especialmente uno con nuestros padres. Les regalamos un lienzo con unas fotos que nos hizo nuestro fotógrafo, Gatto, en la playa con mis hermanos todos vestidos de blanco. Mis padres se emocionaron mucho.
Y un momento divertido fue cuando después de bailar el vals en los jardines de la Casona y que todos los invitados estuvieran fuera del salón, un camarero muy apurado se acercó a la familia para decirles que se les había olvidado dar los regalos para los invitados. Mi madre, mi suegra, mis cuñadas y mis hermanos iban dando vueltas por el jardín repartiendo regalos y preguntando a todos ¿te lo he dado ya? En fin, con tantas emociones, a veces se te olvida lo impensable.

-Alguna anécdota que recuerdes que crees que pueda ayudar a las novias o que sea curiosa.
Curiosos fueron los descuidos que tuvimos esa mañana arreglándome y aunque con humor, todo es más fácil, aún no entiendo como pude olvidar las cosas más sencillas. Fui a la peluquería temprano y cuando volví a casa se me había olvidado ponerme el tocado y me tocó coger el coche corriendo y volver a la peluquería. Cuando me puse el traje y después de haberme puesto unos cuantos botones el fotógrafo, porque mi madre estaba tan nerviosa que no atinaba, me di cuenta de que no me había puesto el cancán, así que, como pude, me lo puse por bajo. Además, el peluquero me dejó preparado el recogido para que mi madre me colocara el velo. Ella se confundió poniéndomelo y casi pierdo el velo en la Iglesia. Pero son simples anécdotas, porque a pesar de todo, salió todo muy bien.

-¿Alguna idea o detalle original o diferente de tu boda?
Pusimos una mesa en el cóctel con cestas llenas de abanicos para los invitados y en el centro un libro de firmas para aseguramos de que todos los invitados vieran el libro de firmas y se animaran a dedicarnos algo.

-¿Algún consejo para las futuras novias?
Lo importante ese día es disfrutar de todo, reírte cuando algo no salga como esperabas e intentar vivirlo todo con mucha intensidad porque pasa demasiado rápido. Yo les aconsejaría además que se diviertan con los preparativos, que sepan pedir ayuda cuando lo necesiten y que hagan una boda acorde con su personalidad para asegurarse de que sea única y especial.

Quiero dar las gracias a los novios en especial a Estefania, por haber colaborado tan amablemente con nosotros y por lucir de esa manera tan impresionante un vestido nuestro. ¡Muchas felicidades pareja!
¿Qué os ha parecido esta boda? ¿No os parece espectacular la novia?
